El tratamiento convencional se refiere a los enfoques estándar y comúnmente aceptados que han demostrado ser eficaces para tratar enfermedades respiratorias a nivel general. Estas opciones incluyen, por ejemplo, broncodilatadores, corticoides, antibióticos o terapias biológicas ya aprobadas y utilizadas habitualmente. Estos tratamientos están respaldados por evidencia clínica sólida y son parte fundamental de la atención médica diaria.
El tratamiento en investigación se refiere a las nuevas opciones terapéuticas que aún están en fase de estudio y evaluación. Estos tratamientos se prueban en ensayos clínicos para comprobar su seguridad y eficacia previo a poder ser recomendados de forma generalizada, es decir, antes de convertirse en un tratamiento convencional.